Formación
EL LATIR DE LOS PUEBLOS
El latir de los pueblos es un proyecto educativo, cultural y patrimonial impulsado por Fundación CajaCanarias que acerca la percusión tradicional canaria al alumnado de centros educativos mediante talleres prácticos, participativos y vivenciales. La iniciativa, desarrollada en colaboración con Laboratorio Escénico, Compañía Pieles y Percusión Canaria, propone una inmersión activa en los ritmos, instrumentos, materiales sonoros y contextos culturales vinculados a la música de raíz del Archipiélago.
El proyecto nace con una vocación clara: conservar, transmitir y activar el patrimonio sonoro de Canarias entre las nuevas generaciones. Para ello, convierte el aula en un espacio de escucha, descubrimiento, práctica rítmica y creación colectiva, donde el alumnado puede tocar, preguntar, experimentar y comprender que la percusión forma parte de la memoria cultural de los pueblos.
Desde su formulación inicial, El latir de los pueblos fue concebido como una propuesta de exploración, enseñanza y difusión de la percusión tradicional de Canarias y de otras culturas del mundo. El primer boceto del proyecto situaba la percusión como un lenguaje profundamente vinculado a la identidad, la historia, la mitología, las creencias, la cohesión social y la memoria colectiva. Aquella primera arquitectura conceptual planteaba talleres educativos, demostraciones instrumentales, ejercicios prácticos, juegos rítmicos y espacios de reflexión, con una metodología orientada a que el alumnado pudiera escuchar, tocar, comprender y valorar los sonidos de su entorno cultural.
A lo largo de sus tres ediciones, el proyecto ha crecido en alcance territorial, número de centros participantes y presencia pública, manteniendo su propósito esencial: acercar el patrimonio sonoro canario a la infancia mediante una experiencia directa, viva y compartida. La percusión aparece como herramienta de conocimiento, pertenencia y encuentro, capaz de conectar el aula con la memoria de los pueblos y con la diversidad cultural del mundo.
2024 | 2025 | 2026
Tras tres ediciones, El latir de los pueblos cuenta con una base sólida para seguir creciendo. Su continuidad se orienta hacia nuevas líneas: ampliación a más centros educativos de Tenerife, desarrollo en otras islas, creación de materiales didácticos complementarios, producción de recursos audiovisuales para docentes y alumnado, elaboración de una guía de instrumentos de percusión tradicional canaria, organización de encuentros finales entre centros, vinculación con espectáculos y actividades de Compañía Pieles, continuidad formativa a través de Percusión Canaria y programas específicos para centros rurales, centros unitarios y colectivos sociales.
El proyecto ya es un referente en el ámbito educativo por su puesta en valor del patrimonio cultural canario y su labor divulgativa en Canarias. Su nombre contiene su misión: escuchar el latido de los pueblos, reconocerlo y cederlo a otras manos.
Impacto cultural, educativo y social

Cultura y educación...
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La percusión tradicional canaria forma parte de un patrimonio vivo que atraviesa celebraciones, bailes, procesiones, cantos de trabajo, rituales, encuentros campesinos y expresiones comunitarias. El sonido del tambor, las chácaras, las lapas, las hueseras, el atabal, las castañetas o los materiales cotidianos convertidos en instrumentos nos habla de una forma de relación con el territorio, con el cuerpo y con la comunidad.
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El latir de los pueblos parte de esa realidad: cada pueblo tiene un pulso, cada isla tiene una manera de organizar el ritmo, cada instrumento contiene una historia. La música de raíz se convierte así en una puerta de entrada al conocimiento de Canarias, a sus tradiciones, a sus formas de convivencia y a su memoria colectiva.
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El proyecto tiene una dimensión educativa evidente, ya que trabaja contenidos vinculados a la música, el patrimonio, la escucha, la coordinación, la creatividad y la participación grupal. También posee una dimensión cultural y social, porque permite que el alumnado se reconozca como parte de una comunidad con legado propio. La tradición entra en el aula sonando, vibrando y respirando entre manos que descubren que la cultura también se aprende tocando.
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La metodología del proyecto favorece el aprendizaje activo. El alumnado participa en una experiencia colectiva en la que la escucha, el cuerpo y la práctica se convierten en herramientas de conocimiento. Esta forma de mediación cultural permite generar una relación cercana y emocional con el patrimonio.
